Mujeres en la música: retos de futuro

La presencia de mujeres en los escenarios sigue siendo mucho menor que la de los hombres. ¿Qué variables influyen en esta desigualdad? Si empezamos a tirar del hilo, tenemos roles de género e imaginarios colectivos que cargamos a nuestras espaldas, administraciones poco eficaces a la hora de implementar medidas de igualdad, el problema de la conciliación, la presión estética, el capitalismo, la falta de referentes… Sigue leyendo, verás que la cosa se complica.

Los festivales amenizan cualquier época del año: en verano, para disfrutar del modo campo y playa, empaparse de naturaleza y bailar hasta que amanezca; en invierno, para calentarse entre la multitud disfrutando de ese pequeño espacio de desinhibición al ritmo de la música. 

Un festival también nos ofrece la posibilidad de ver a un montón de artistas y bandas, desde la más consolidada a la que toca por primera vez ante tanta gente; estos últimos  pueden aprovechar esa visibilidad para dar un salto en su carrera profesional. En resumen, todxs contentxs. Hasta que nos damos cuenta de que no hay mujeres en festivales: algo no va bien.  

Entre los meses de marzo y julio de 2017 realizamos un estudio para evaluar la presencia de mujeres en los principales festivales del panorama musical español. Los resultados mostraron que, de media, hay poco más del 10% de mujeres programadas. El caso del Viñarrock fue el más sonado, siendo uno de los festivales analizados que contaba con más artistas sobre el escenario (479) y con la menor participación femenina (15); solo el 3,13% del total de músicos del la edición 2017 del Viñarock fueron mujeres. Este año volveremos a contar. ¿Habrán mejorado?

¿Qué podemos hacer?

Aunque se avance en términos de igualdad, los cambios son lentos. Por ejemplo, ¿alguien se imagina un ciclo de jazz con intérpretes mujeres y hombres a partes iguales? Hoy en día sería algo raro y, sin embargo, no será porque no haya mujeres haciendo música. ¿Acaso no vemos a  trompetistas, contrabajistas o pianistas femeninas en las escuelas de música? 
Los procesos de socialización tienen un enorme peso en la forma de construirnos en todas nuestras facetas de vida, también en la música. Por eso, si nos ponemos manos a la obra, podemos incidir en el cambio y contribuir a la igualdad de libertades, derechos y oportunidades. A continuación, unas cuantas acciones que pueden ayudar a mejorar la situación de las mujeres en la música (y en el conjunto de la sociedad):

1. Hola, diversidad

Poner fin a la presión estética es dar la oportunidad a mujeres con físicos no normativos a que puedan despuntar en el mundo mainstream y no quedarse solamente en los espacios musicales alternativos o minoritarios. Romper otro techo.

Sabemos que el capitalismo se sube siempre a la ola más grande, es decir, que cuando una tendencia – que al principio era minoritaria – pasa a representar a más y más gente, el mercado empieza a prestarle atención. Si visibilizamos otros cuerpos e identidades abriremos la puerta a que puedan florecer otras artistas que no se ajustan a los cánones.

2. Educación sin roles de género


Otro punto importante, y presente en toda la sociedad, es la diferencia de roles que juegan ellos y ellas. Encima del escenario, la mayoría de mujeres son cantantes solistas o bien vocalistas de grupos donde el resto de la banda está formada por músicos masculinos. Los hombres, en cambio, vienen en todos los formatos, ya sea como cantautores solistas o en bandas de hombres. En palabras de Bjork, los hombres pueden ser lo que quieran, pueden ser genuínos, mientras que las mujeres solo pueden ser femenine, femenine and femenine

Más de lo mismo: No suele pasar que las mujeres toquen la batería o el bajo. Tampoco que hombres canten bajo la producción musical de una mujer. En el imaginario colectivo no existe ese papel de mujer-creadora pero sí están el de musa, el de grupi o el de diva hiper-hot. Revisémonos los estereotipos de género en la vida cotidiana para acabar con las Cosas-de-chicas® y Cosas-de-chicos®

3. La ley de Igualdad existe

Sí, existe, y es de 2007. Entre otras cosas, la Ley de Igualdad nos dice que las autoridades públicas «velarán por hacer efectivo el principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en todo lo concerniente a la creación y producción artística e intelectual y a la difusión de la misma y para promover la presencia equilibrada de mujeres y hombres en la oferta artística y cultural pública». 

Ayuntamientos e Instituciones varias, yo me/os pregunto: – Siendo la legislación tan clara, ¿por qué no se está implementando? – Quizás nadie se ha preocupado del problema de la infra-representación de la mujer en espacios culturales hasta la fecha. Quizás la Administración está falta de formación en perspectiva de género. La propuesta de MYM: pasos cortos, ayudas y promoción y suma de esfuerzos entre el sector público y las promotoras para que cada año vaya aumentando poco a poco el ratio de mujeres encima de los escenarios. 

4. Horas extras no more

Las mujeres cobran menos y además trabajan más horas y se encargan de la mayor parte de la producción no remunerada (especialmente tareas del hogar y de cuidados). La dificultad de una artista femenina para conciliar su carrera musical y el resto de su vida no es menor, y ya se hace prácticamente imposible si además se junta con otras tantas mujeres para formar una banda o algún otro proyecto en conjunto. Precisamente, el grupo barcelonés La Tía Carmen nos hablaba de esta falta de tiempo como una de las causas que las llevó a dejar los escenarios. Apostemos por una repartición equilibrada de las responsabilidades para poder tener tiempo de otras cosas (si es para la música, mejor que mejor). 

Brecha de género en la justicia

Fuente: @nuvolanevicata

5. Anímense

«El sistema educativo prepara a las mujeres para ser perfectas y a los hombres para ser competitivos», decía Carmen Zapata, de la Asociación MIM. En efecto, las barreras auto-impuestas son eso: obstáculos que te impiden llegar a donde quieres llegar. Buscamos un objetivo inalcanzable y nos quedamos por el camino.

Dar el salto al escenario no solo beneficia a quien se atreve, sino que también inspira y sirve para que suban otras después. Por eso es tan importante el papel de los referentes. Por eso cada día hay más mujeres que se reivindican sin necesidad de justificarse, pedir permiso o demostrar su valía.

6. Tejiendo red

Somos muchas, estamos concienciadas y no nos callamos. Ahora solo falta que nos conozcamos, nos apoyemos, compartamos ideas y elaboremos propuestas conjuntas. A través de la sororidad, podemos conseguirlo.

Sororidad

@MariaMicaelaPalermo

Por cierto, si quieres información acerca de asociaciones y colectivos que están trabajando para la igualdad de género en la música, puedes consultar la pestaña Resistencias donde encontrarás distintas propuestas de incidencia política, activismo o proyectos culturales y artísticos. Si conoces o formas parte de alguna otra entidad que no aparezca en la lista, nos puedes escribir a hola@mujeresymusica.com y la indexaremos. Y si me quieres decir cosas por Twitter, aquí me tienes.

 

Laura Valls

  2 comments for “Mujeres en la música: retos de futuro

  1. Paloma Catalá
    5 marzo, 2018 at 12:11 pm

    Desde el mundo de la música, os escribo con mi reflexión al respecto. Teniendo en cuenta que la música está ligada al ocio y en mayor parte al ocio nocturo, la mayoría de las mujeres eligen una profesión más segura, siendo la noche uno de los ambientes más hostiles para desarrollar una carrera o casi cualquier cosa siendo mujer… Además de esto, la mayoría de las veces nos centramos en la vocalista (mujer insustituible ya que un hombre no puede cantar como una mujer), pero si nos metemos en el mundo del instrumentista los datos son completamente espeluznantes. Tener en cuenta que los grupos y bandas están prácticamente todos formados íntegramente por hombres, y por lo tanto, a la hora de seleccionar un nuevo miembro, siemore escojen hombres para evitar «complicaciones» de amoríos que puedan romper la banda. Todo lo que hay es más que el simple rol de género, se mezclan muchas más consideraciones…
    Un saludo!

    • Heidi Metal
      12 julio, 2018 at 2:40 pm

      Es cierto que el mundo de la noche es más hostil para la mujer por la educación machista. Pero hoy en día las mujeres salimos mucho más a la calle de noche. Yo me he movido mucho por ambientes de música rock y heavy metal y cada vez se ve a más mujeres en los bares del estilo y como público en los conciertos. Cosa que hace unos cuantos años era mucho más difícil de ver. Sin embargo lo que nos falta es animarnos a conquistar los escenarios también. En cuanto a lo que dices del rol de la mujer vocalista, yo pienso que por una parte es por lo que dice el artículo, se vende mucho el utilizar la imagen de la mujer para vender. Siempre se promueve que las vocalistas lleven vestimenta más provocativa y que cumplan con el cánon de belleza que está de «moda» es decir tienen que estar muy delgadas y no mostrar ningún pequeño «defecto» físico. Es cierto que esto también ocurre con algunos cantantes masculinos, pero menos. Además las chicas heterosexuales siguen a los cantantes por su físico cuando son adolescentes o muy jóvenes. Sin embargo el caso de la vocalista sexualizada es un fenómeno mucho más general y por el tema educacional los hombres de cualquier edad tienden a mirar a las chicas de forma mucho más descarada y más centrada en su físico.
      Por otra parte está el tema de que el puesto de vocalista es de los más exigentes dentro de la música, pues también se requiere tener una voz agradable al oído humano. Y esto es una cuestión genética. Y aunque es cierto que las mujeres por norma general solemos tener una voz más agradable no siempre tiene que ser así. Además hay personas que tienden a sufrir problemas en las cuerdas vocales o en el aparato respiratorio y estos dificultan ser vocalista. Incluso hasta ser muy propensa a tener catarros. Luego también esta el problema de la fobia escénica, muchas personas la tiene muy acentuada y no pueden cantar de cara al público, prefiriendo tocar la batería, por ejemplo. Entonces relegando a la mujer al puesto de cantante se le está dando menos posibilidades que al resto, ya que si tiene habilidades para otros instrumentos o se sienten más cómodas en otras facetas no pueden desarrollarlas en un grupo.

      En cuanto a lo que dices de que hay grupos que prefieren tener a hombres por el tema de los «amoríos» es cierto que muchas veces existe este pensamiento. Pero hay que tener en cuenta que ni todas las mujeres ni todos los hombres son hetero. Hoy en día se conocen infinidad de orientaciones sexuales. Incluso existe la orientación asexual. Entonces tomar decisiones basadas en esta forma de pensar carece de sentido y cada vez más.

      A parte de que un grupo se puede romper por muchas causas. Yo creo que es más importante contar con alguien que a parte de aportar al grupo lo que este necesita o pide a nivel musical, también sea una persona con un carácter compatible con el resto. Para así evitar riñas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *