Mujeres y Música en el Bioritme 2018

Cuando un festival se toma en serio la igualdad, se nota. Este ha sido el caso del Bioritme, que desde hace años se supera en cada edición y no solo a la hora de programar mujeres en su cartel. El sesgo machista se debe revistar de arriba abajo, y parece que en algunos festivales ya se han puesto manos a la hora. Aunque aún queda mucho por hacer.

En la pasada edición, tuvimos la oportunidad de hablar con muchas de las artistas que participaban y en esta ocasión, hemos hablado con el público. En este vídeo podéis ver el resumen de nuestro paso por el Bioritme 2018:

Hay unos cuantos temas clave vinculados a los entornos de cultura y ocio que los colectivos llevan reclamando desde hace tiempo, como ya apuntábamos en este post sobre los retos del feminismo en la industria de la música. Todos estos grandes temas atraviesan al conjunto de nuestra sociedad y circulan en todas las direcciones. Tienen que ver con una herencia heteropatriarcal (y racista) que nos ha llevado hasta un escenario donde más de la mitad de la población no está representada. Influyen los roles de género y el imaginario colectivo, los discursos de los medios y la educación, la regulación en materia de igualdad y el cumplimiento de la misma, etcétera.

En varias ocasiones me han preguntado qué se puede hacer para que haya más mujeres en la música. La respuesta es: depende. Depende de dónde estemos, de qué pieza del puzzle tengamos entre las manos.

Como público, quizás sea una buena práctica saber qué estamos consumiendo, adquirir consciencia. Puede que decidamos hacer un consumo responsable y dejar de ir a esos festivales con menos de un 3% de mujeres (¡sí, hay unos cuantos!). O que ya no nos guste tanto esa canción que cantábamos a pulmón en el coche con nuestros progenitores. O puede que decidamos reapropiarnos de los códigos que nos invisibilizan, nos cosifican, nos vuelven algo exótico, misterioso o traicionero.

Para los festivales de música, ciclos de conciertos, eventos y fiestas locales, la agenda feminista establece una serie de prioridades que se podrían traducir en:

• Más mujeres visibles: músicas, artistas, creadoras.

• Más mujeres en la toma de decisiones: programación, coordinación, dirección.

• Más mujeres en puestos con un fuerte sesgo de género: técnicas de sonido, técnicas de luces…

• Medidas para la prevención o intervención en posibles agresiones sexistas

Si nos enfocamos en las estadísticas de presencia femenina en los escenarios, vemos como el festival Bioritme ha ido sumando mujeres año tras año. Ya en el recuento de festivales 2017 se posicionó entre los que más porcentaje de mujeres suman a su cartel, con un 19,14% superado solamente por un par de propuestas por encima del 20%.

Este año, en cambio, el Bioritme ha conseguido generar el cartel más igualitario de los más de 20 analizados, con un 34,14% de mujeres, y seguido muy de lejos por el Sonar (23,15%) y el Primavera Sound (20,64%). Después de realizar nuestro estudio de mujeres en festivales 2018 no hay duda de que el Bioritme ha apostado por la visibilización de las mujeres como eje central de sus esfuerzos.

Por el escenario han pasado artistas y bandas de mujeres como Judith Neddermann, La Otra, The Sey Siters, Roba Estesa, Iseo, Somsó Batucada, Juanita Banana, Dj Partisana o Esir.

Cartel Bioritme 2018

Pero la gran novedad de este año ha sido la implementación de un protocolo contra agresiones machistas y LGTBIfóbicas elaborado por la Comisión de Género del Bioritme. Sobre las bases del disfrute y de que #SoloSÍesSÍ, esta comisión ha trabajado un documento que integra algunos puntos como estos, de libre consulta en la web del festival:

• Desarrollo del Protocolo

• Herramientas para el acompañamiento de la agredida

• Intervención con la persona agresora

• Actuación de la comisión de género

Junto al despliegue del protocolo, se ha establecido un punto lila que ha servido como punto informativo y de divulgación y concienciación, espacio de seguridad y descanso.

La acogida por parte del público ha sido buena, con interés en que el Protocolo contra agresiones sexistas y el punto lila sigan en el Bioritme y se propaguen fuera de él. 

Laura Valls

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