Miembro de III Collective. Ha presentado sus trabajos en festivales como Sonic Acts (Holanda), WRO Media-Art Biennale (Polonia), Kontraste (Australia), STRP (Holanda), SPARK (USA), Todays Art (Holanda), Oddstream (Holanda)
Géneros: Electrónica, Experimental, Arte Sonoro, Noise
Filmmaker, Noisemaker y Researcher. Ha expuesto y colaborado con ZKM (Karlsruhe, Alemania), Experiments in Cinema (Albuquerque, USA), Espacio Fundación Telefónica (Madrid, españa), the CA2M (Móstoles, España), the CCCB (Barcelona, España) the MARCO (Vigo, España), The Market Studios (Dublin, Ireland), entre otros.
Objetos acústicos y amplificados, dispositivos electrónicos, grabaciones de campo y programación.
Combina la creación musical con la docencia de matemáticas en la Universitat Politècnica de Catalunya. También ha colaborado en el Máster de Arte Sonoro de la Escuela de Bellas Artes de la Universitat de Barcelona. Ha participado en: Sónar (Barcelona, 2003), foro de música insolit (L’Hospitalet, 2003), LEM (Barcelona, 2004 y 2010), bouesia (Deltebre, 2009), zarata fest (Bilbao, 2011, 2012 y 2013) , Festival audio tangente (Burgos, 2011), com mínim (Barcelona, 2011), curtcircuit fest (Barcelona, 2012), personal-colectivo (Madrid, 2012). Con Alfredo Costa Monteiro y Ruth Barberán, organizó el encuentro de improvisadores bestiario (Barcelona, 2012).
_Blank estará en Sónar +D participando en la mesa Blockchain para artistas, sellos y fans junto con Peter Harris y Cliff Fluet el próximo jueves 15 de junio a las 12.30h.
Me reencuentro con _Blank tras años de habernos perdido la pista, creo que la última vez que nos vimos coincidimos en el Moog, ¿la anterior? Diría que fue en Berlín, ella venía para el Transmediale y yo entonces no sabía prácticamente nada de música que no fuera 4×4. Si no recuerdo mal ella me descubrió a Alva Noto.
Nos pedimos un té y nos empezamos a poner al día. Me cuenta que anda en lo mismo, haciendo videos. _Blank siempre se ha sentido fascinada por la relación de la imagen con el sonido, estudió cine y fue a partir de trabajar con sonido en los vídeos como terminó haciendo música. Más bien ruido, aclara.
Pero en Sónar +D no va tanto a hablar de su trabajo como artista si no a aportar su visión sobre Resonate. Reconozco que para entender esto tuve que estudiar. Veamos, vayamos por partes.
¿Cómo consumimos música? y ¿Qué es Resonate?
Todas sabemos que la industria musical dio un vuelco cuando aparecieron los formatos digitales. Durante una época íbamos por el mundo con discmans que interrumpían la reproducción al correr a por el autobús de turno, pero que al final nos ofrecían la posibilidad de reproducir MP3 descargados sin apenas pagar más que por una conexión a internet medio estable.
Las leyes se endurecen, los torrents se penalizan y los usuarios empiezan a comprar, de vez en cuando, música en formato digital. Aparecen Beatport, y demás plataformas similares, referentes donde comprar a sellos de música en formato digital. Y Beatport funciona de la siguiente manera: pagas por un tema descargado (¡desaparece la obligación de comprar un EP o un LP entero!). De lo que pagas por ese tema, Beatport se quedaba el 60%, la distribuidora entre el 10 y el 20% y el restante va para el sello que lo divide con el artista. Hagamos cálculos: 1 tema suele valer aproximadamente 1€, 0,60€ serían para Beatport (en el caso de Itunes un 0,40€ puesto que trababa con el 40%), 0’20€ para la distribuidora y 0,20€ llegarían al sello y de eso el artista recibiría la parte que pacte con el sello, contando que hicieran las cosas ‘a pachas’ el artista recibiría 0,10€ por tema. Es decir por un disco de 10 temas 1 euro. ¿A cuanto lo pagas tu en el mercado?
Ante semejante barbaridad y que en este país la gente no paga por consumir cultura, aparece una alternativa: el ‘All you can eat’ de la música: Spotify. Algo en apariencia maravilloso, sobre todo para el consumidor: una tarifa plana de acceso a la música, y oye: como pagamos, ¡pues ya está! ¡Está todo ok! el único pequeño detalle es que:
Para que un artista reciba la misma cantidad de dinero por un tema reproducido en Spotify que por un tema comprado en digital es necesario que ese tema se reproduzca más de 100 veces.
¿Cuántos temas has escuchado más de 100 veces? ¿están las personas que los compusieron vivas? Ante eso, y que parece que ahora el tema de los algoritmos está muy candente y a mi se me escapa un poco, le pregunto a _Blank: ¿Qué propone Resonate?
En Spotify tú no puedes subir música porque sí, necesitas que alguien te ayude y realmente nadie está viviendo de lo que pueda ganar en Spotify. Lo que pagan por escuchas a través de esos sistemas es ridículo. Resonate, para empezar, lo que pretende es funcionar como cooperativa, los artistas son también dueños de una parte del proyecto por el simple hecho de subir su música. Y la gente también.
Resonate es un modelo que rompe con la jerarquía de la distribución musical. Utiliza un algoritmo para contabilizar visitas y pagar al artista de una manera más justa.
Diferentes fases de pago que propone Resonate en función de la cantidad de veces que se reproduzca el tema
¿Dónde quedan los sellos y las distribuidoras entonces?
Los sellos grandes siguen funcionando igual. Como era de esperar la diferencia radica más en los pequeños, donde todo es más por amor al arte. Aún hay gente que compra vinilos y los casettes están volviendo, Blank nos cuenta que ella lo único que ha publicado en físico es un casette. La mayoría de sellos que publican pagan los costes de su bolsillo, vendiendo acostumbran a recuperarlo pero no suele ganar dinero nadie. Ni el del sello ni el artista.
Imagino que esto beneficia entonces a artistas emergentes, ¿no?
Claro. Yo tengo temas en Resonate, pero todavía está en fase beta. No tendría sentido que los pusiera en Spotify, porque no ganaría nada y otros se lucrarían, pera eso los pongo en Archive.org
De momento, entiendo que este sistema funciona para música. ¿Hay algo similar para videoarte o cine experimental?
Hay algunas webs aunque funcionan más como galerías digitales, también hay algunos lugares donde consumir cine experimental, aquí está el Xcèntric en el CCCB que funciona unos meses al año y luego también algunos laboratorios de gente que hace super 8 y 16mm. Hay poca gente vinculada al cine experimental pero hay.
Hablemos de cine experimental, videoarte y arte sonoro.
_Blank se define como filmmaker, noisemaker, digital artist y researcher entre otras cosas, aprovechamos la tarde soleada en Gracia para hablar más sobre su trabajo en ese sentido.
Hablando de cine experimental, vi tu pieza Psycho 60/98 y he de decir que como fan de Hitchcock me maravilló. ¿Estás trabajando en esa línea?
En realidad yo trabajo en cosas bastante abstractas, pero un día me dio por probar con eso porque en realidad a mi me gusta mucho Hitchcock y también Gus Van Sant. Todo el mundo se cargó la peli de Van Sant y yo no le encuentro ningún interés como película pero como arte conceptual me parece un gran trabajo, ¡que alguien te deje hacer eso en Hollywood!
Pensando en que eran exactamente iguales se me ocurrió comparar las dos escenas y lo curioso es que descubrí que no son tan iguales, se desincroniza una escena con la otra. La pieza son las dos películas puestas fotograma a fotograma una sobre la otra.
Hay que decir que la música que lo acompaña es muy guay para esas imagenes.
Esta pieza la han puesto en algunos festivales y la gente me pregunta mucho por la música: ¿Cómo hiciste el sonido? Es simplemente lo mismo que las imágenes: está cortado fotograma a fotograma y salen esas cosas raras con efectos tan extraños.
¡Deberíamos hacerselo llegar a Gus Van Sant! Podríamos enviarle un tweet.
Con Psicosis hay artistas muy famosos que han hecho cosas y los han denunciado. Claro que ellos ganaban mucho dinero.
Otra obra tuya que me flipa es LTC016 (Exceprt)… ¿Nos cuentas algo sobre ella?
Desde Love The Chaos me propusieron publicar algo: primero un disco, luego una cinta VHS, luego un casette. Pero no le encontraba mucho el sentido a hacer un casette porque yo hago cosas muy visuales. Entonces se me ocurrió hacer un casette a traves de fotos de casettes, porque trabajo mucho convirtiendo imagen a sonido y sonido a imagen.
Busqué un archivo ruso que cataloga todas las cintas vírgenes que existían en los 80’s , de todas las marcas… cogí unas 180 fotos y las convertí en sonido, generalmente cuando haces eso suena un ruido horroroso. Guardé las fotos como sonido e hicimos ese casette. Quedó genial porque era muy curioso como sonaba el ruido digital mezclado con el ruido del casette.
Después de eso en el Mutek me propusieron hacer un concierto, pero yo no hago conciertos… así que se me ocurrió volver a convertir los sonidos en imágenes y hacer un vídeo con eso. ¡Y fue un curro monumental! porque hay un paso que no podía hacer en Photoshop así que lo tuve que ir convirtiendo fotograma a fotograma a mano. ¡Estuve unos 3 meses!
Bueno, quedó genial, ¡valió la pena!
Sí, aunque unos años después un amigo me explicó que había una manera para hacerlo automático. Pero bueno, siempre podré decir que ese lo hice a mano. El tema es que un vídeo son 24 fotogramas por segundo, así que has de romper el sonido en trocitos muy pequeños. Al abrirlos en photoshop te salen archivos súper pequeños y al ampliarlos ves esos píxeles. Se trata de convertir una vez y otra vez.
¿Cómo ves la situación de la mujer en la música experimental?
Hay la idea de que en estos ámbitos hay pocas mujeres pero yo veo que hay menos mujeres haciendo heavy que música experimental y arte sonoro.
Bueno, nosotras hemos podido ver que en festivales de rock/heavy el porcentaje de mujeres en el escenario era mucho menor que en Festivales de electrónica, como en el Sónar, por ejemplo.
Claro, además durante los últimos años se ha estado reivindicando a muchas artistas de los años 50 como Éliane Radigue, muchas mujeres que en su momento eran pioneras de la música electrónica experimental y se ha estado reescribiendo la historia. Lo que sucede es que muchas veces, si la artista no trabaja con su nombre no sabes que son chicas.
¿Alguna recomendación para encontrar a chicas que hagan electrónica experimental/arte sonoro?
Esta última la conocemos, Dj Tutu que también estará en Sónar este año publicó un mix en el que sólo había temas producidos por mujeres.
Pues ellas son bastante activas, os recomiendo mucho su Newsletter.
Y para acabar, ¿Alguna vez has sentido que desarrollar tu carrera te era más difícil por ser mujer?
De cara hacia dentro no, a la hora de exponer tu trabajo… es diferente.
Una cosa curiosa que he vivido es que durante muchos años en mi web nunca hubo ninguna foto mía, así que por el tipo de música que hago y por escribir en inglés mucha gente presuponía que era un chico anglosajón.
He vivido situaciones de machismo más sutil, como que supongan que eres un tío porque el tipo de música o arte sonoro que haces es muy abstracto y eso les lleva a pensar que eres un chico, porque claro: las chicas «no hacen esas cosas». Hay muchas chicas que hacen música electrónica, experimental o arte sonoro, otra cosa es que los medios no las visibilicen tanto como a los chicos.
A veces te llaman de eventos y te proponen ir, entonces te dicen algo como: ¡Vente que no tenemos a ninguna chica! y piensas: ¿Me estás llamando porque te mola lo que hago o porque soy una chica?
¡Si fueras un chico japonés estarías triunfando! Oye igual no, no lo sé.
Otra cosa curiosa que me han dicho es: ¡Si fueras un chico japonés estarías triunfando! Oye igual no, no lo se.De todos modos más allá de que seas un chico o una chica en España no hay mucha tradición de vídeo arte o cine experimental. No hay muchos sitios, conciertos quizás es más fácil, pero buscar un cine para proyectar es complicado.
Pagamos y nos vamos paseando hacia el autobús, bajo la promesa de volver a vernos en algún evento ruidoso próximamente.
Y como último apunte, os recomendamos que si queréis saber más sobre algoritmos y música os acerquéis por el Sónar a ver a Alba G Corral, también el jueves 15 de junio.
Mercedes Almarcha, voz
Rocío Huertas, guitarra
María Relators, bajo y gritos
Carolina Cebrino, batería
Amanda Palma, guitarra y coros
Pilar G. Angulo, teclado y coros –
Laura Morales, coreografías
Javiera Mena es cantante, compositora y productora, y probablemente una de las artistas chilenas con más proyección internacional. Tras más de una década en activo y tres álbumes en el mercado, este sábado ha pisado Barcelona para subir al escenario del Maremagnum Fest. Hemos hablado con ella sobre su carrera, sus referentes y fuentes de inspiración, y también sobre la situación de las mujeres en la producción musical y el sesgo machista de la industria y de los medios.
Javiera Mena nos recibe a primera hora de la tarde, antes de su prueba de sonido. El sol es tan imponente que el uso de las gafas es casi obligado. Cuando aún quedan varias horas para que se abra la jornada de conciertos, el ambiente del recinto del Maremagum ya se percibe como festivo. Varios individuos, en su mayoría turistas, bailan tímidamente al son de la música electrónica mientras que la mayoría de establecimientos de comida rápida tienen casi todas las mesas exteriores ocupadas.
A lo largo de todo el fin de semana (días 19, 20 y 21 de mayo) pasarán por el escenario artistas destacados del indie y de la electrónica como Joe Crepúsculo, Delorean, Maïa Vidal, León Benavente o Mourn, entre otrxs. Javiera Mena es la gran cabeza de cartel de esta primera edición del Maremagnum Fest. La artista chilena presenta su último trabajo, Otra era, que publicó en 2014. Unos días antes había actuado en las fiestas de San Isidro de Madrid.
A las 21h y pocos minutos, horario previsto, arranca el concierto con el tema «Hasta la verdad«. Aún es de día y anochece a medida que avanza la actuación. Situada detrás de las máquinas, la puesta en escena de Javiera se parece más a la de una DJ en medio de un live que a la de una cantante. Además de su equipo de sintetizadores y demás aparatos de producción electrónica, encima del escenario la acompañan tres bailarinas y una baterista.
El espectáculo de Javiera Mena rinde homenaje al estilo retro-futurista de la Otra era, con abundantes juegos de luces y coreografías elaboradas que evocan cada uno de los temas del disco. De los momentos más vibrantes, el público acompañando la voz de Javiera en «Yo no te pido la luna» y el baile de «Espada«, con espadas láser incluidas.
P: El último trabajo que publicaste fue el álbum Otra era, en 2014. ¿Estás trabajando en algún proyecto actualmente?
R: Sí, estoy componiendo y produciendo mi disco nuevo. De hecho venía trabajando un poco en el trayecto Madrid – Barcelona, escuchando los temas, adentrándome, y ya llego a Santiago a grabar. La idea es sacar un single en lo que queda del año y el álbum, a comienzos del 2018.
P: ¿Cómo es tu proceso creativo?
R: Mi proceso creativo parte bastante desde la computadora. Si bien a veces agarro el teclado y me pongo a componer, cada vez estoy más metida en partir directamente desde los sonidos. Los sonidos te van comunicando, también, la propia composición; parto de beats, baterías electrónicas, sintetizadores… y ahí lo voy armando todo. Lo que viene último es la letra para mí, y eso es un trabajo de casi cuando la canción la tengo terminada. Después de la melodía empiezo a meter la letra, pero la misma letra, a veces, me va diciendo otra cosa y cambio toda la canción. Pero es un proceso bien variable, que va cambiando dependiendo de la canción, dependiendo de dónde estoy…
«Es un reflejo de muchas cosas el avance de una mujer en un estudio, en una producción y en cuanto al diseño sonoro. Va de la mano de muchos otros avances de las mujeres»
P: ¿En qué te inspiras?
R: Lo que me inspira es la vida, estar aquí viva, respirando, sintiendo los sentimientos, la comunicación entre las personas, los sentimientos que te producen los pensamientos… y eso puede ser una cosa eterna, no tiene fin.
P: ¿Cómo te ha recibido el público por aquí?
R: ¡Muy bien! De habla hispana, esto es lo más lejano donde cualquier latinoamericano puede llegar. A pesar de que hablamos el mismo idioma, España está muy lejos (desde Chile son 11.000 km y mucho rato en avión) y cuando vine para acá me di cuenta de que vinimos de planetas diferentes pero compartimos una cultura base y el idioma. Me sentí muy acogida por el público, primero en Madrid, después vine a Barcelona, y también trabajo con mucha gente de acá, entonces creo que la gente también se da cuenta de eso y soy una especie de chilena pero con muchos elementos de cosas españolas, sin lugar a duda.
«Cada vez hay más chicas que se están dando cuenta de hay que barrer con este inconsciente colectivo de que una chica no puede timonear un estudio.»
P: Te han llegado a llamar la “anti-diva latina” acompañado de la siguiente frase: “A Javiera no le preocupa demasiado que se la pueda asociar con esas divas de la latinidad que anteponen el escotazo al estribillo”. Nos parece un poco horroroso el comentario pero, ¿crees que de alguna forma, tu imagen o tu música es rompedora dentro del panorama musical?
R: La persona que yo vengo a demostrar es una persona natural: soy yo haciendo mi música y no estoy teniendo tanto un personaje. El prototipo de diva latina es el que viene directamente a generar números, y es lo que a ustedes les llega. Obviamente hay muchas cantantes latinoamericanas, compositoras, que quizás no les llegan tanto, pero hay muchas haciendo cosas que no tienen que ver con el escotado y esas cosas a las que se referían ahí [en el artículo]. Quizás en España yo soy una de las pocas que se conocen entonces les parezco la “anti-diva” viendo a la diva que es ese tipo de diva como, no sé, Paulina Rubio, por ejemplo, que también me gusta mucho pero va por otro lado.
P: Pese a que no entras dentro del juego de la hipersexualización femenina como gancho comercial, no renuncias a jugar con tu cuerpo y con tu sexualidad. Por ejemplo, vemos que en la portada de “La otra era” apareces con el pecho descubierto, imagen que ha sido censurada en redes sociales, Spotify… ¿Había una intencionalidad detrás de esa portada de reivindicar algo?
R: Sabíamos que podía pasar, pero también teníamos ganas de generar un debate, de poner esto a conversación, porque la imagen que estábamos mostrando en la portada de Otra era no es una imagen erótica, sale una chica desnuda pero ni con una energía sexual ni nada, era una energía más de imaginarnos que yo era una estatua: este ser que imaginábamos que era de “otra era” con las gafas de Courreges. Sí que sabíamos que podía ser censurada y la pregunta que salió es como “¿por qué está siendo censurada?» o «¿Por qué se censura solamente el pezón?» Entonces dio mucho que hablar y fue muy bueno.
P: Si nos vamos a la producción musical o de videoclips, vemos que casi todo son hombres. ¿Por qué crees que sucede esto?
R: Yo creo que en todos los lugares de liderazgo siempre van a haber menos mujeres. Poco a poco está cambiando, muy lentamente. Desde que empecé en los estudios, si yo agarraba una perilla [regulador de sonido] era como “cuidado”, o gente que sabía mucho te decía “¡pero cómo!, ¡si a las chicas no les interesan los sintes!”. Creo que hay como un inconsciente colectivo de que la mujer no tenía que tocar esos lugares, y por eso a mí me daban más ganas de tocarlos, porque era como “¿por qué hay solamente chicos en un estudio?” y “¿por qué cuando yo digo que produje mi disco no se me da el mérito y se habla todo el rato del productor que está detrás de mí?”. Me topé todo el tiempo con esto y ya incluso lo veo algo normal. Y me pone muy contenta que estos temas se estén hablando un montón porque en un momento creí que iba a ser así toda la vida. Pero yo tenía que hacer algo, tenía que armar la producción porque quería ir en contra de eso y liderar una obra musical, una estrategia de sonido, esos lugares en donde hay muy, muy pocas mujeres, poquísimas… pero cada vez más.
«Esa exigencia que tenemos [las mujeres] nos hace doblemente capaces, porque quizás ese miedo que están teniendo, a la vez, es mucha sabiduría e inteligencia«
P: Hay pocos referentes femeninos que no sean solo vocalistas. Tú, además de cantar, eres compositora y productora. ¿Crees que es importante visibilizar este papel para que cambie el escenario actual?
R: Sí, yo creo que va de la mano con todo, o sea, es un reflejo de muchas cosas el avance de una mujer en un estudio, en una producción y en cuanto al diseño sonoro. Va de la mano de muchos otros avances de las mujeres. Donde más me topo es donde trabajo yo. Una vez vi una charla TED de una chica que hablaba de este tema pero en otro tipo de liderazgos, como en la informática, las ciencias… y que tiene que ver totalmente; el sonido también es una ciencia. Creo que se nos enseña desde chiquititas que no tenemos que estar ahí. A mí se me enseñó eso al menos cuando empecé a ir a los estudios pero me encontré con buenos hombres también que me animaron: “¿Te interesa?, Bien, ¡dale!”. También tuve grandes maestros hombres y lo agradezco un montón. Cada vez hay más chicas que se están dando cuenta de hay que barrer con este inconsciente colectivo de que una chica no puede timonear un estudio.
P: ¿Cuáles han sido tus referentes?
R: Bueno, la mayoría son hombres porque en el estudio te topas con hombres pero me encantaría conocer más chicas. Hace poco, una persona muy generosa con sus conocimientos fue Juan Sueiro, que es un productor que trabaja con Fangoria. Me llamó la atención lo generoso que era de entregar sabiduría, porque a veces, en los estudios, se produce una cosa como un poco de ego, de no compartir tus presets, ni decir más o menos cómo estás haciendo las cosas… Ese sería un referente fresco que tengo en la cabeza de un productor que me comparta muchas enseñanzas.
P: El sistema machista se reproduce en todas partes. ¿Qué experiencias has tenido en este sentido a nivel musical?
R: Me molestan cosas como cuando en los periodistas de música – que en su mayoría son hombres – no entra que una esté produciendo una canción. “Pero, a ver, cuéntame”, todo el rato hablando del productor que está detrás. No está tu mérito como creadora, como artista; te ven como a una cantante. Y muchos comentarios en redes sociales, machistas o misóginos encubiertos, también, no validando una mente creativa que pueda tener yo o diferentes mujeres. Me siento muy reflejada en las palabras de Bjork cuando dijo que a ella siempre le hablaban de Arca, que es con quién estaba trabajando, y todo el mundo cree que Bjork es solo una buena voz y una artista que se pone ropas raras pero no es una chica que está haciendo sus propios beats y que lleva una dirección artística muy potente en cuanto a sonido. Me siento muy reflejada en esas palabras porque me pasa todo el tiempo con los periodistas, siempre siento que las entrevistas van a quitarte peso artístico-creativo, totalmente, todo el tiempo.
«Gente que sabía mucho te decía ¡Pero cómo!, ¡Si a las chicas no les interesan los sintes!«
P: Algunos te han otorgado la etiqueta de “icono gay”. ¿Cómo te sientes con ello? ¿Te ha afectado de alguna manera en tu carrera musical el hecho de visibilizar tu orientación sexual?
R: Al menos, en Chile, nunca había habido ninguna mujer que hubiera dicho que es lesbiana. Eso generó que yo fuera tema y en mis entrevistas, el título no fuera de mi música, sino que me gustan las mujeres. En algún momento no me gustó porque era como “yo hago música, ¿por qué ponen este titular?” pero después me di cuenta: “Soy la única persona que lo he dicho, esto es muy fuerte y es una respuesta de cómo es el panorama en Chile, cómo están los medios y cómo está nuestra sociedad”. También en España aún creo que hay poca visbilidad para lo que debería ser. En mi caso, recién se está normalizando, así que fue algo que tuvo que pasar y fue como mi grano de arena. Sentí que después se me pasó la pena porque fue algo que hice para que más chicas lo dijeran y para eso se convierta alguna vez en normal y no sea el tema de las entrevistas.
«Me pasa todo el tiempo con los periodistas, siempre siento que las entrevistas van a quitarte peso artístico-creativo«
P: ¿Cuáles son tus planes de futuro?
R: Ahora, a hacer canciones nuevas. Regreso a Santiago de Chile a seguir componiendo, me llevo varias ideas de España… siempre es muy inspirador, sobretodo la música de las discotecas. Quizás en Chile no tenemos TANTAS discotecas. Aquí, esta cosa muy festiva me la llevo siempre para mis canciones, así que de lleno al verano chileno… 9 grados la máxima… a componer. (Se ríe).
P: ¿Qué les dirías a las mujeres que quieren hacer música y no se atreven a arrancar? Porque muchas veces tenemos esa cosa de “es que no soy suficientemente buena” o “es que siempre va a haber alguien mejor que yo”. ¿Nos revisamos demasiado?
R: El mensaje que les daría es que esa exigencia que tenemos nos hace doblemente capaces, porque quizás ese miedo que están teniendo, a la vez, es mucha sabiduría e inteligencia. Esa cosa de tenernos a prueba nos hace mucho más potentes y más inteligentes. Tenemos mucho que demostrar, lamentablemente, pero hay que verle el lado bueno.
Cantante y compositora (27/05/1957. Londres, Reino Unido)
Fue la cantante de Siouxie & The Banshees y posteriorimente de The Creatures. Se la considera una de las cantantes más influyentes de la historia del rock. Actualmente continua intermitentemente con su carrera en solitario.