Algoritmos, arte sonoro y cine experimental. Una charla con _Blank

_Blank estará en Sónar +D participando en la mesa Blockchain para artistas, sellos y fans junto con Peter Harris y Cliff Fluet el próximo jueves 15 de junio a las 12.30h.

 

Me reencuentro con _Blank tras años de habernos perdido la pista, creo que la última vez que nos vimos coincidimos en el Moog, ¿la anterior? Diría que fue en Berlín, ella venía para el Transmediale y yo entonces no sabía prácticamente nada de música que no fuera 4×4. Si no recuerdo mal ella me descubrió a Alva Noto.

Nos pedimos un té y nos empezamos a poner al día. Me cuenta que anda en lo mismo, haciendo videos.  _Blank siempre se ha sentido fascinada por la relación de la imagen con el sonido, estudió cine y fue a partir de trabajar con sonido en los vídeos como terminó haciendo música. Más bien ruido, aclara.

Pero en Sónar +D no va tanto a hablar de su trabajo como artista si no a aportar su visión sobre Resonate. Reconozco que para entender esto tuve que estudiar. Veamos, vayamos por partes.

¿Cómo consumimos música? y ¿Qué es Resonate?

Todas sabemos que la industria musical dio un vuelco cuando aparecieron los formatos digitales. Durante una época íbamos por el mundo con discmans que interrumpían la reproducción al correr a por el autobús de turno, pero que al final nos ofrecían la posibilidad de reproducir MP3 descargados sin apenas pagar más que por una conexión a internet medio estable.

Las leyes se endurecen, los torrents se penalizan y los usuarios empiezan a comprar, de vez en cuando, música en formato digital. Aparecen Beatport, y demás plataformas similares, referentes donde comprar a sellos de música en formato digital. Y Beatport funciona de la siguiente manera: pagas por un tema descargado (¡desaparece la obligación de comprar un EP o un LP entero!). De lo que pagas por ese tema, Beatport se quedaba el 60%, la distribuidora entre el 10 y el 20%  y el restante va para el sello que lo divide con el artista.  Hagamos cálculos: 1 tema suele valer aproximadamente 1€, 0,60€ serían para Beatport (en el caso de Itunes un 0,40€ puesto que trababa con el 40%), 0’20€ para la distribuidora y 0,20€ llegarían al sello y de eso el artista recibiría la parte que pacte con el sello, contando que hicieran las cosas ‘a pachas’ el artista recibiría 0,10€ por tema. Es decir por un disco de 10 temas 1 euro. ¿A cuanto lo pagas tu en el mercado?

Ante semejante barbaridad y que en este país la gente no paga por consumir cultura, aparece una alternativa: el ‘All you can eat’ de la música: Spotify. Algo en apariencia maravilloso, sobre todo para el consumidor: una tarifa plana de acceso a la música, y oye: como pagamos, ¡pues ya está! ¡Está todo ok! el único pequeño detalle es que:

Para que un artista reciba la misma cantidad de dinero por un tema reproducido en Spotify que por un tema comprado en digital es necesario que ese tema se reproduzca más de 100 veces.

¿Cuántos temas has escuchado más de 100 veces? ¿están las personas que los compusieron vivas? Ante eso, y que parece que ahora el tema de los algoritmos está muy candente y a mi se me escapa un poco, le pregunto a _Blank: ¿Qué propone Resonate? 

En Spotify tú no puedes subir música porque sí, necesitas que alguien te ayude y realmente nadie está viviendo de lo que pueda ganar en Spotify. Lo que pagan por escuchas a través de esos sistemas es ridículo. Resonate, para empezar, lo que pretende es funcionar como cooperativa, los artistas son también dueños de una parte del proyecto por el simple hecho de subir su música. Y la gente también.

Resonate es un modelo que rompe con la jerarquía de la distribución musical. Utiliza un algoritmo para contabilizar visitas y pagar al artista de una manera más justa.

Diferentes fases de pago que propone Resonate en función de la cantidad de veces que se reproduzca el tema

 ¿Dónde quedan los sellos y las distribuidoras entonces? 

Los sellos grandes siguen funcionando igual. Como era de esperar la diferencia radica más en los pequeños, donde todo es más por amor al arte. Aún hay gente que compra vinilos y los casettes están volviendo, Blank nos cuenta que ella lo único que ha publicado en físico es un casette. La mayoría de sellos que publican pagan los costes de su bolsillo, vendiendo acostumbran a recuperarlo pero no suele ganar dinero nadie. Ni el del sello ni el artista.

Imagino que esto beneficia entonces a artistas emergentes, ¿no?

Claro. Yo tengo temas en Resonate, pero todavía está en fase beta. No tendría sentido que los pusiera en Spotify, porque no ganaría nada y otros se lucrarían, pera eso los pongo en Archive.org

De momento, entiendo que este sistema funciona para música. ¿Hay algo similar para videoarte o cine experimental?

Hay algunas webs aunque funcionan más como galerías digitales, también hay algunos lugares donde consumir cine experimental, aquí está el Xcèntric en el CCCB que funciona unos meses al año y luego también algunos laboratorios de gente que hace super 8 y 16mm. Hay poca gente vinculada al cine experimental pero hay.

Hablemos de cine experimental, videoarte y arte sonoro.

_Blank se define como filmmaker, noisemaker, digital artist y researcher entre otras cosas, aprovechamos la tarde soleada en Gracia para hablar más sobre su trabajo en ese sentido.

Hablando de cine experimental, vi tu pieza Psycho 60/98 y he de decir que como fan de Hitchcock me maravilló. ¿Estás trabajando en esa línea?

En realidad yo trabajo en cosas bastante abstractas, pero un día me dio por probar con eso porque en realidad a mi me gusta mucho Hitchcock y también Gus Van Sant. Todo el mundo se cargó la peli de Van Sant  y yo no le encuentro ningún interés como película pero como arte conceptual me parece un gran trabajo, ¡que alguien te deje hacer eso en Hollywood!

Pensando en que eran exactamente iguales se me ocurrió comparar las dos escenas y lo curioso es que descubrí que no son tan iguales, se desincroniza una escena con la otra. La pieza son las dos películas puestas fotograma a fotograma una sobre la otra.

Hay que decir que la música que lo acompaña es muy guay para esas imagenes. 

Esta pieza la han puesto en algunos festivales y la gente me pregunta mucho por la música: ¿Cómo hiciste el sonido? Es simplemente lo mismo que las imágenes: está cortado fotograma a fotograma y salen esas cosas raras con efectos tan extraños.

¡Deberíamos hacerselo llegar a Gus Van Sant! Podríamos enviarle un tweet.

Con Psicosis hay artistas muy famosos que han hecho cosas y los han denunciado. Claro que ellos ganaban mucho dinero.

Otra obra tuya que me flipa es LTC016 (Exceprt)… ¿Nos cuentas algo sobre ella?

Desde Love The Chaos  me propusieron publicar algo: primero un disco, luego una cinta VHS, luego un casette. Pero no le encontraba mucho el sentido a hacer un casette porque yo hago cosas muy visuales. Entonces se me ocurrió hacer un casette a traves de fotos de casettes,  porque trabajo mucho convirtiendo imagen a sonido y sonido a imagen.

Busqué un archivo ruso que cataloga todas las cintas vírgenes que existían en los 80’s , de todas las marcas… cogí unas 180 fotos y las convertí en sonido, generalmente cuando haces eso suena un ruido horroroso. Guardé las fotos como sonido e hicimos ese casette. Quedó genial porque era muy curioso como sonaba el ruido digital mezclado con el ruido del casette.

Después de eso en el Mutek me propusieron hacer un concierto, pero yo no hago conciertos… así que se me ocurrió volver a convertir los sonidos en imágenes y hacer un vídeo con eso. ¡Y fue un curro monumental! porque hay un paso que no podía hacer en Photoshop así que lo tuve que ir convirtiendo fotograma a fotograma a mano. ¡Estuve unos 3 meses!

Bueno, quedó genial, ¡valió la pena!

Sí, aunque unos años después un amigo me explicó que había una manera para hacerlo automático. Pero bueno, siempre podré decir que ese lo hice a mano. El tema es que un vídeo son 24 fotogramas por segundo, así que has de romper el sonido en trocitos muy pequeños. Al abrirlos en photoshop te salen archivos súper pequeños y al ampliarlos ves esos píxeles. Se trata de convertir una vez y otra vez.

¿Cómo ves la situación de la mujer en la música experimental?

Hay la idea de que en estos ámbitos hay pocas mujeres pero yo veo que hay menos mujeres haciendo heavy que música experimental y arte sonoro.

Bueno, nosotras hemos podido ver que en festivales de rock/heavy el porcentaje de mujeres en el escenario era mucho menor que en Festivales de electrónica, como en el Sónar, por ejemplo.

Claro, además durante los últimos años se ha estado reivindicando a muchas artistas de los años 50 como Éliane Radigue, muchas mujeres que en su momento eran pioneras de la música electrónica experimental y se ha estado reescribiendo la historia. Lo que sucede es que muchas veces, si la artista no trabaja con su nombre no sabes que son chicas.

¿Alguna recomendación para encontrar a chicas que hagan electrónica experimental/arte sonoro?

Hay varias webs interesantes, Feminatronic o Female Preassure son muy interesantes.

Esta última la conocemos, Dj Tutu que también estará en Sónar este año publicó un mix en el que sólo había temas producidos por mujeres. 

Pues ellas son bastante activas, os recomiendo mucho su Newsletter.

Y para acabar, ¿Alguna vez has sentido que desarrollar tu carrera te era más difícil por ser mujer?

De cara hacia dentro no, a la hora de exponer tu trabajo… es diferente.

Una cosa curiosa que he vivido es que durante muchos años en mi web nunca hubo ninguna foto mía, así que por el tipo de música que hago y por escribir en inglés mucha gente presuponía que era un chico anglosajón.

He vivido situaciones de machismo más sutil, como que supongan que eres un tío porque el tipo de música o arte sonoro que haces es muy abstracto y eso les lleva a pensar que eres un chico, porque claro: las chicas “no hacen esas cosas”.  Hay muchas chicas que hacen música electrónica, experimental o arte sonoro, otra cosa es que los medios no las visibilicen tanto como a los chicos.

A veces te llaman de eventos y te proponen ir, entonces te dicen algo como: ¡Vente que no tenemos a ninguna chica! y piensas: ¿Me estás llamando porque te mola lo que hago o porque soy una chica?

¡Si fueras un chico japonés estarías triunfando! Oye igual no, no lo sé.

Otra cosa curiosa que me han dicho es: ¡Si fueras un chico japonés estarías triunfando! Oye igual no, no lo se. De todos modos más allá de que seas un chico o una chica en España no hay mucha tradición de vídeo arte o cine experimental. No hay muchos sitios, conciertos quizás es más fácil, pero buscar un cine para proyectar es complicado.

Pagamos y nos vamos paseando hacia el autobús, bajo la promesa de volver a vernos en algún evento ruidoso próximamente.

Y como último apunte, os recomendamos que si queréis saber más sobre algoritmos y música os acerquéis por el Sónar a ver a Alba G Corral,  también el jueves 15 de junio.

 

Silvia Valle 

 

 

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